
La ermita de San Antonio Abad de la Vall d’Uixó
Sobre un pequeño cerro de la partida de San Antonio, frente a la Vall d’Uixó, se encuentra la ermita de San Antonio Abad y Santa Bárbara. Situada aproximadamente a un kilómetro del núcleo urbano y junto a la colonia residencial del mismo nombre, es un lugar ligado al paisaje y a las tradiciones de la población.
El templo se fecha entre finales del siglo XVII y principios del XVIII. Está catalogado como Bien de Relevancia Local, en reconocimiento de su valor para el patrimonio cultural valenciano. Su doble advocación a San Antonio Abad y Santa Bárbara forma parte de la historia de esta pequeña ermita rural.
Se accede al edificio por una escalera. La ermita tiene cubierta de tejas a dos aguas y una fachada sencilla, rematada por una espadaña barroca con campana y cruz. Sobre la puerta, enmarcada por dovelas irregulares, destaca un panel cerámico con la imagen de San Antonio. Una inscripción en él recuerda que la ermita fue restaurada el 17 de enero de 1972, día de la festividad del santo.
El interior conserva la sobriedad del exterior. Es de planta rectangular, con un poyo que recorre los muros de mampostería y un único altar donde se encuentra la imagen de San Antonio. A un lado del templo se añadió posteriormente un recinto destinado a acoger a visitantes y peregrinos.
La ermita cobra especial protagonismo durante la fiesta de San Antonio Abad, tradicionalmente asociado a la protección de los animales. En torno al 17 de enero se celebra una romería en la que la imagen del santo es llevada a hombros desde la ermita de la Sagrada Familia. Tras la misa en San Antonio, los asistentes comparten un almuerzo en los alrededores.
La ermita es, por tanto, un testimonio de la arquitectura religiosa de la Vall d’Uixó y también un lugar de encuentro. Su historia reúne siglos de devoción, la memoria de su restauración y una celebración que continúa vinculando a los vecinos con este paraje.



