Los padres tienen la responsabilidad de procurar que sus hijos reciban el Bautismo lo antes posible después de su nacimiento. Es derecho de los hijos recibir de sus padres los dones y valores necesarios para su desarrollo humano y cristiano.

El Bautismo es uno de los dones más preciados que los padres pueden ofrecer a sus hijos: el don de la vida de la gracia. Así como los padres registran a sus hijos para que puedan disfrutar de sus derechos civiles, también están llamados a hacerlos hijos de Dios y partícipes de la fe que ellos mismos viven, ofreciéndoles así el don de la vida cristiana.

Requisitos para el Bautismo

Los padres tienen la responsabilidad de procurar que sus hijos sean bautizados durante las primeras semanas de vida. Cuanto antes después del nacimiento deben acudir al párroco para solicitar el Sacramento del Bautismo para su hijo y prepararse debidamente para celebrarlo (CIC 867).

Los padres son quienes presentan a sus hijos para recibir el Bautismo y asumen la responsabilidad de su educación cristiana.

En el caso de los adultos que desean recibir el Bautismo, deberán manifestar libremente su deseo de ser bautizados y participar en la preparación correspondiente.

Los padrinos

Los padrinos son quienes presentan al bautizado ante la Iglesia, responden en su nombre cuando se trata de un niño y asumen, junto con los padres, la responsabilidad de ayudar en su educación cristiana, especialmente si estos llegaran a faltar.

Para el Bautismo se requiere un solo padrino, una sola madrina, o un padrino y una madrina (CIC 873).

Requisitos para ser padrino o madrina

Para ejercer como padrino o madrina se requiere:

  • Haber recibido el Bautismo y tener la intención de asumir las responsabilidades propias de esta misión.

  • Tener uso de razón.

  • Haber cumplido 16 años.

  • Haber recibido el Sacramento de la Confirmación.

  • Llevar una vida coherente con la fe cristiana.

  • Si es soltero, vivir conforme a las enseñanzas de la Iglesia; si es casado, estar casado por la Iglesia.

No pueden ser padrinos quienes viven en pareja de hecho o han contraído únicamente matrimonio civil, pues los padrinos están llamados a ser testigos y modelos de vida cristiana para sus ahijados.