Nuestros padres nos dieron la vida natural del cuerpo, pero Dios nos da el alma y nos destina, además, a una vida sobrenatural. Nacemos privados de esta vida divina a causa del pecado original, heredado de Adán.

El Bautismo borra el pecado original, nos da la fe y la vida divina, y nos hace hijos de Dios. Por medio de este Sacramento, la Santísima Trinidad toma posesión de nuestra alma y comienza en nosotros la obra de la santificación.

Según el plan de amor de Dios, el Bautismo es necesario para la salvación.

¿Qué es el Bautismo?

Es el Sacramento por el cual renacemos a la vida divina, somos liberados del pecado y hechos hijos de Dios.

¿Por qué el Bautismo es el primero de los Sacramentos?

Es el primero de los Sacramentos porque es la puerta que nos abre el acceso a los demás Sacramentos. Sin haber recibido el Bautismo, no se puede recibir válidamente ningún otro Sacramento.

¿Qué efectos produce el Bautismo?

El Bautismo produce los siguientes efectos:

  • Perdona el pecado original y cualquier otro pecado, junto con las penas debidas por ellos.

  • Nos hace partícipes de la vida Trinitaria mediante la gracia santificante.

  • Infunde en nosotros la gracia santificante, las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo.

  • Imprime en el alma un carácter sacramental indeleble, que nos hace cristianos para siempre.

  • Nos incorpora a la Iglesia, Cuerpo de Cristo.

¿Es necesario el Bautismo para la salvación?

Según el plan de Dios, el Bautismo es necesario para la salvación, así como es necesaria la Iglesia, a la que el Bautismo nos incorpora.

¿Quién puede bautizar?

Ordinariamente pueden bautizar el obispo, el sacerdote y el diácono. Sin embargo, en caso de necesidad, puede bautizar cualquier persona que tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia.

¿Cómo se bautiza?

El Bautismo se administra derramando agua sobre la cabeza de la persona y diciendo:

«Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo».

¿Qué es el Catecumenado?

El Catecumenado es el tiempo de preparación que deben recibir aquellas personas que van a ser bautizadas y que han alcanzado el uso de razón. Durante este proceso, se preparan para recibir el Sacramento del Bautismo, conocer la fe cristiana y comenzar a vivir como discípulos de Cristo.